Las primeras piezas audiovisuales se plantearon desde un enfoque sensorial y cinematográfico, utilizando la luz, los pequeños detalles y el paso del tiempo para transmitir calma y personalidad incluso antes de la apertura del hotel.
Con el hotel ya en funcionamiento, la narrativa visual evolucionó hacia una mirada más centrada en la experiencia del huésped: tranquilidad, comodidad y gastronomía en uno de los entornos más privilegiados de San Sebastián.




